Mediante sistemas avanzados de nebulización y el uso de productos neutralizantes específicos, se resolvió una problemática de emisiones odoríferas en una empresa dedicada a la producción de alimentos para animales.
En las plantas de producción de alimentación animal es habitual la aparición de emisiones con malos olores, generalmente asociadas al tratamiento térmico y mecánico de las materias primas. En este caso concreto, el cliente detectó una importante difusión de olores generados durante tres fases del proceso productivo: extrusión, secado y enfriamiento.
La extrusión consiste en someter el producto a condiciones controladas de temperatura y presión para garantizar su seguridad microbiológica. En la producción de sticks de carne fresca, este proceso se realiza en frío, dando forma al producto antes de su cocción.
Posteriormente, durante el secado, se eliminan la humedad y el agua en exceso mediante secadores a metano, vapor u hornos túnel ventilados, asegurando la estabilidad del producto, pero generando emisiones odoríferas significativas.
La fase final de enfriamiento, realizada mediante aire forzado a temperatura ambiente, es necesaria para evitar fenómenos de condensación durante el almacenamiento, aunque contribuye igualmente a la dispersión de olores.
Se identificaron siete puntos emisivos críticos, directamente relacionados con las fases descritas, incluyendo secadores, extrusores y enfriadores verticales y horizontales, todos ellos equipados con sistemas de abatimiento por ciclón y sistemas de aspiración.
Solución implementada
Tras analizar la situación y los datos de los efluentes proporcionados por el cliente, se desarrolló una solución a medida basada en una barrera osmogénica con sistema de nebulización.

Las corrientes de aire procedentes de las siete emisiones se canalizaron hacia un plenum único de acero, utilizado como cámara de calmado. Esta configuración permitió optimizar la velocidad del aire y garantizar el tiempo de contacto necesario con el producto neutralizante LT Air Plus, aplicado a la concentración óptima para maximizar su eficacia.

En el interior del plenum se instalaron barras de acero inoxidable equipadas con boquillas nebulizadoras, distribuidas tanto en la parte inferior como superior de la cámara. El sistema es gestionado por una instalación de nebulización HPS Midi Plus, que asegura una distribución homogénea y un alto rendimiento de tratamiento.
La implantación de la barrera osmogénica permitió una reducción del 78 % de la concentración de olores, validada mediante análisis olfatométricos. Tras confirmar la eficacia del sistema, el cliente formalizó un contrato de mantenimiento integral, garantizando la continuidad y estabilidad de los resultados en el tiempo.